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Se muestran los artículos pertenecientes al tema pensamiento.
12/09/2007
¿El fin de la crítica? y El Código Incógnitas A principios de Agosto Ricardo AMASTE escribió en Politikak.org un interesante artículo a proposito de la exposición Incognitas de Moraza en el Guggenheim y de la falta de crítica. Lo he seguido con interés todo el verano. A final de Agosto Ricardo resumió en la misma web diversas conclusiones a las que se fueron llegando a través de los posts de los lectores. "El debate del arte vasco" aun continúa en ésta web a día de hoy. Hay opiniones para todos los gustos. Si dispones de unas horas y te interesa como piensan algunos de los artistas vascos (y otros) más interesados en participar en éste tipo de cosas no dudaría en entrar en www.politikak.org y leer los dos artículos y sus posts.
02/03/2006
OPTIKAK Optikak son 35 puntos de vista. Reflexiones de 35 mujeres que han nacido o vivido en Bilbao. Ana Peña, Izaskun Bilbao, Nahia Gallastegi, Joanna Mika, Carmen, Josune, Mari Karmen, Afrika, Elssie, Virginia, Chih-Yin,Li, Arantza Bizitza, Almudena Cacho, Nuria Tobar Gallo, Eukene, Blanca... Una voz que habla en la radio, una mujer casada con un hombre, una mujer casada con una mujer, la que nace encerrada en un sexo equivocado, la que aprovecha la vida desde una silla ruedas, la que fuma mucho, la que busca trabajo, la única cantante negra en representar la canción para la korrika, la que no quiere ser madre, la que está aprendiendo castellano, la que estudia publicidad, la que es fan de Prince, la mirada de una mujer que no ve, la que ve con las manos, la que disfruta del silencio, la que ha superado una depresión, la primera presidenta del Parlamento Vasco, la mujer sin presencia en los medios de comunicación, a la que le gustan sus ojos, la que quiere ser rica, la que es madre, la que es amada, la que ha dejado de fumar, la que desfila en pasarelas, a la que le gusta que le acaricien el pelo, la que vive en Barcelona, la que ha nacido en Taiwán, a la que le encanta que le besen los pezones, la que vive en un baserri, la que está enamorada, la que siente placer con la mente, la que compra en las pequeñas tiendas del barrio, a la que le encanta cocinar, la que padece una enfermedad de cansancio crónico, la mujer que ha emigrado... Optikak es una producción de Pripublikarrak. Pripublikarrak es un juego de palabras de contenido propio. Entre lo privado y lo público, pripublikarrak crea un nuevo espacio de acción, representación y poder donde se cuestiona la convencional dicotomía entre la esfera pública y la privada, rompiendo la jerarquía. El ser pripublicano/pripublicana surge como un mito que se mueve en ese espacio intermedio donde el poder deja de tener género. Pripublikarrak son un grupo compuesto por Aiora Kintana Goiriena, Olaia Miranda Berasategi, Saioa Olmo Alonso, María Mur Dean, y Oihane Ruiz Menéndez; 3 artistas, una productora cultural y una arquitecta. Parte del proyecto puede verse en la web, otra parte dentro de la exposición "Para todos los públicos" desde hoy 2 de marzo al 7 de mayo 2006 en la sala Rekalde. Bilbao http://www.optikak.org
14/11/2005
PARIS PERIFERIA PARÍS PERIFERIA por Andeka Larrea La reciente explosión del descontento que algunos sectores de la población suburbana de París sienten como definitorio de su desesperada y miserable condición ciudadana ha sido el desencadenante de una violencia que es muestra de las tensiones, desigualdades e injusticias que se producen desde hace décadas en el espacio urbano contemporáneo, especialmente en las grandes aglomeraciones urbanas. La reacción de los poderes políticos y de sus voceros mediáticos ha sido adoptar, de entrada, la más simple de las soluciones: Por un lado, represión policial y aplicación de medidas de excepción y, por otro, descalificación e insultos hacia las minorías marginales que parece que están protagonizando la revuelta. Por supuesto, la generalización, la falta de rigor informativo y el desinterés por la diferencia campan a sus anchas en el discurso estandar y superficial del globalismo multimediático que iguala todas las violencias al mismo tiempo que se desentiende de explicarlas. La masiva presencia de este discurso en nuestros medios de comunicación resulta de la incapacidad de análisis y de juicio de una cohorte de opinadores cuya mediocridad intelectual es tan evidente como la desfachatez que resulta de vestir la ignorancia con palabras grandilocuentes y afectadas. Pues bien, si de lo que se trata es de aplicar nuestro conocimiento y compartir reflexiones fundadas en análisis históricos e, incluso, fenomenológicos, bueno será ir de la mano del interés que la filosofía ha mostrado por la cuestión urbana, de manera que sea posible arrojar un poco de luz en el panorama apocalíptico que el ya desencantado siglo XXI parece resignado a ofrecer día tras día. Los acontecimientos que se están produciendo en la periferia urbana de París y de otras ciudades francesas (y que, probablemente, se repetirán en el futuro en otras ciudades) tienen, por supuesto, causas sociales, económicas y culturales que hablan de desigualdad, falta de expectativas, desencanto, precarización del trabajo, racismo, las cuales también son consecuencia del nacimiento y de la evolución de las grandes aglomeraciones urbanas. Precisamente, el hecho de que nos encontremos ante un fenómeno puramente urbano debería ser una razón para acercarnos a la historia de la construcción del espacio urbano contemporáneo, producto de las políticas urbanísticas y de la evolución del sistema económico capitalista global en las últimas décadas. El surgimiento de un nuevo espacio urbano es la consecuencia de la desaparición del espacio que inauguró la ciudad industrial moderna y de la aparición de un nuevo modo de habitar la ciudad como consecuencia de los cambios estructurales que se han producido en la segunda mitad del siglo veinte, entre los cuales cabe destacar la terciarización de la economía, la informatización de la sociedad y el desmantelamiento industrial. El correlato espacial de estas profundas transformaciones, junto con la mercantilización extrema de la ciudad como objeto de consumo, trae como consecuencia más inmediata el surgimiento de un espacio dual: El espacio-centro, donde se concentran las instituciones del poder político y económico, así como toda la panoplia de objetos de consumo, es decir, la apoteosis de la mercancía y el espectáculo urbano para turistas y ciudadanos ávidos de novedades. Este es el espacio residencial de las clases dirigentes y de los afortunados emprendedores que han convertido el centro de las ciudades contemporáneas en reductos de bienestar, seguridad, belleza y armonía: La ciudad del placer y del deseo donde los arquitectos superstar construyen sus totémicos homenajes a un modo de vida brillante y seductor que todos aspiran alcanzar. Pero, por desgracia, el espacio-periferia, la condición de posibilidad del espacio-centro, constituye el reverso de este universo urbano profundamente contradictorio: Urbanización insuficiente, carencia de servicios, inseguridad, fealdad urbana, masificación y pobreza se unen en estas periferias en las que residen en la actualidad parados, inmigrantes y trabajadores precarios junto con los excluidos del sueño urbano. Si bien es cierto que no todas las periferias son iguales, lo que sí resulta indudable es que el desencanto y la rabia que generan son el producto de un espacio urbano profundamente injusto y desigual en el que es posible ver cómo se ha ido constituyendo una clase de ciudadanos de segunda que ha encontrado, ahora, un modo de expresión de su rabia contenida que debería servir como altavoz de sus silenciadas y olvidadas reivindicaciones. Con las cuales, por otra parte, todos deberíamos sentirnos solidarios y vinculados puesto que son, en definitiva, reivindicaciones a favor del ejercicio de los derechos de ciudadanía en el espacio público urbano. El espacio público contemporáneo también sufre un proceso de esclerotización y de atrofia, tanto en los suburbios como en los centros mismos de las metrópolis, consecuencia de las estrategias de mercantilización del mismo por parte de gestores públicos y de sus aliados capitalistas. Este proceso de estetización extrema del objeto ciudad es el correlato de un proyecto de control social que busca liberar a la ciudad de sus tradicionales zonas conflictivas y poblaciones marginales, desmovilizar políticamente a las masas ciudadanas con el declarado fin de consolidar un espacio-centro absolutamente seguro, higiénico y neutral donde el imperio de la mercancía y la utopía de la movilidad ejercen el poder hipnótico de hacer olvidar las penas propias y ajenas. Las consecuencias que en el sentimiento vital de muchas personas están ejerciendo estos bruscos e impuestos cambios en el espacio convivencial empiezan a dejar de ser sólo producto de la reflexión teórica para convertirse en violentas explosiones de una frustración acumulada y silenciada por unos medios de comunicación y una clase política absolutamente desentendidos de la realidad. Andeka Larrea Larrondo, filósofo.
16/06/2005
Lo de siempre no es fashion, ¿O sí?Lo de siempre no es fashion, ¿O sí? Lo clásico ¿retro o vanguardia?
Nuestra sociedad es tremendamente inmadura, caprichosa, tonta, estúpida, infantil, en el peor sentido de la palabra. Veanse, por ejemplo, algunos programas de tv en el que algunos famosillos meten la mano en una vitrina llena de insectos, o unos jugadores de béisbol compiten a ver quién rompe más sandías con el casco, o unos 4x4 de ruedas gigantescas aplastan unos carros, etc. “Cómo mola, tío¡”
¿ Acaso era esto lo que quería decirnos Santiago Auserón en La Bola de Cristal cuando cantaba “Siempre seré un niño, si me tratas con cariño”? Pero el sistema capitalista, la economía de mercado tiene una asombrosa facilidad para poner a su servicio todo aquello que iba en su contra, o simplemente por otro lado: se queda con la imagen, de lo infantil, lo juvenil, lo hippie, el punk, etc. lo vacía de contenido y a los grandes almacenes, “moda punky en galerias” ya lo dijo Evaristo. Y todas las chicas con cinturón de pinchos. Ya no significa nada. Nunca han escuchado a los Pistols o a Eskorbuto. Nos lo han robado todo, lo poco que teníamos, la imagen, nuestro estilo, y la música también, Lou Reed, Iggy Pop, David Bowie, etc. ya no son la banda sonora de nuestras vidas, sino de anuncios comerciales, de coches, de bancos...
Con el término de “creativos” ya no nos referimos a grandes pintores o escultores, sino a quienes ponen su inteligencia al servicio de la publicidad, para persuadirnos de que compremos lo que no necesitamos, puesto que si lo necesitas lo buscas sin necesidad de publicad, y no van a gastarse las empresas el dinero en publicidad inútil... Así que nos levantamos por la mañana para conseguir dinero para comprar más comida de la necesaria, y luego cuando estamos obesos, nos volvemos a levantar por la mañana para conseguir dinero y pagar al médico o a la corporación estética de turno y perder los quilos demás y recuperar la salud. Nos autodenominamos países desarrollados, supongo que nos referimos a nuestra estupidez...
Queremos ser eternos adolescentes, de nuevo en el peor sentido del término, rebeldes sin causa, llevar la contraria porque sí, por sistema, el cambio por el cambio, gratuitamente, y a una velocidad vertiginosa. Da igual de lo que se trate: coches, móviles, ordenadores, calzado, etc. Todo. Quiero unos zapatos como estos, pero ya no se hacen, son de la temporada pasada. Y un móvil como este, tiene año y medio. Lo sentimos, ahora todos son polícromos y polifónicos. ¿Cada cuánto sale una nueva versión de un mismo modelo de automóvil, por ejemplo del Ibiza? Hagan recuento.
Nos topamos con cuestiones perennes en el arte y el diseño. ¿Son siempre mejores los últimos modelos, diseños, versiones? ¿Es posible establecer algún criterio estético, a parte de la funcionalidad, aerodinámica, ergonomia, etc.? ¿Son incomparables, inconmensurables, simplemente distintos, diferentes? ¿Es cuestión de gustos y punto? ¿Caemos en eso de cualquier diseño pasado fue mejor? ¿No es cierto a veces? ¿Cuántas veces? Pongamos algún ejemplo concreto: las ultimas versiones del SEAT Córdoba, Ibiza, Toledo, del Meganne, del Golf... los Mercedes de hace unos 15 años y los de ahora, etc.
La tecnología aplicada a la economía lo posibilita. La capacidad de nuestro sistema productivo es enorme ¿Desmesurada? ¿Descontrolada? ¿Imparable? La economía no está al servicio del ser humano, sino al revés. Somos simples engranajes, engullidos por la maquinaria, ello quedó perfectamente plasmado por Chaplin en Tiempos Modernos. Hubo un tiempo en el que el ser humano estaba sometido a la naturaleza, dependía de ella: hay sequía, hay una plaga, habrá escasez... Gracias a la ciencia hicimos presas y pesticidas, pero ahora estamos a merced de la economía mundial: baja la bolsa de Nueva Cork , habrá paro, pero no se entiende, las tiendas están llenas de productos.
¿Responde la casi infinita variedad de productos a un intento de satisfacer los gustos y caprichos de todos y cada uno de los consumidores? No, no sólo, o no principalmente... ¿Más bien al intento de vender a toda costa, de obligarnos a comprar si no queremos quedarnos anticuados, obsoletos, fuera de onda? “Eso ya no se lleva, es que no tienes pelas para uno nuevo”. Y ya somos fashion victims.
¡Y qué decir del impacto ecológico¡ Agotamiento de los recursos naturales, contaminación, toneladas de residuos y basuras, desaparición de habitats y especies... Y comentan las Nancys Rubias que los cantautores que denuncian el capitalismo consumista son unos muermos. Quizá lo sean, pero tienen más razón que un Santo. No queremos oír las verdades. Las verdades duelen. La protesta mata el contento, decía Unamuno a través de su alter ego San Manuel, bueno, mártir. Por eso condenaron a Sócrates, y a Jesús. ¿Hay que elegir necesariamente entre ética y estética? ¿Entre ser profundo y frívolo o superficial? ¿se puede ser esteta y no ser superficial? ¿Se puede ser profundo y bello?
La generalización del cambio por el cambio, la variedad por la variedad misma, la novedad por la novedad, no porque sea mejor, conlleva su propia aniquilación. Cuando la novedad, el cambio, se convierte en rutina, en el pan de cada día, deja de ser novedosa. ¿Cuántas colecciones de moda primavera-verano, otoño-invierno se presentan al año? Ocurre lo mismo en cualquier campo, por ejemplo la educación. En menos de 35 años la LODE, la LOGSE, la LOCE, la derogación de la misma... Un solo alumno de una sola modalidad de cuarto de la ESO cursa más asignaturas que todos los medievales juntos: Trivium, gramática, dialéctica, retórica, y cuadrivium, aritmética, geometría, matemática y música. Y la pedagogía se reducía a lectio y quaestio, lectura y comentario. ¿Para qué más? Hoy en día, con una pedagogía hiperdesarrollada, los bachilleres no dominan la lectura ni la escritura... Todo se ve mejor con perspectiva histórica. Cuanto más se conoce la historia más cierto se vuelve aquello de “Nihil novum sub sole”, nada nuevo bajo el sol, esto ya lo decían los griegos, aquello los romanos, etc.
La receta para nuestros males está en los clásicos, pero no queremos, o no podemos, o no nos dejan verlo, y si lo vemos, somos muy pocos, unos raros, y el sistema sigue su curso sin problemas. ¿Unos raros o la única propuesta realmente alternativa y por lo tanto de vanguardia? En la historia occidental se suceden períodos de luces y sombras: la Atenas clásica y la época helenística, Roma y la Edad Media, el Renacimiento y el Barroco, la Ilustración y la postmodernidad en que estamos. Toca un nuevo renacimiento de lo clásico.
En el pensamiento tradicional, lo simple, lo sencillo es lo bueno, superior a lo compuesto y complejo/complicado, ya lo argumentaron los filósofos grecolatinos... Lo simple no se puede descomponer, no entra en descomposición, en decadencia, no se corrompe, y por eso perdura, queda. Antes todo se hacía para durar, desde los puentes a los cuadros o los muebles, ahora todo es de usar y tirar, incluidas las relaciones humanas. Entia non sunt multiplicanda sine necesitate, no multiplicar las cosas sin necesidad. Exactamente lo contrario de lo que hacemos.
El sabio era, es, el que reflexiona sobre estas ideas, lo bueno, lo justo, lo bello (metafísica), luego ordena su vida de acuerdo a ellas (ética, austeridad) y como consecuencia es feliz. Hoy en día casi nadie reflexiona, salvo sobre los líos de los famosillos, o la liga de las estrellas, bueno, eso ni siquiera es reflexionar, como consecuencia nuestras vidas son un desastre, frustración, depresión, ansiedad, y al psicólogo, que nos recetará pastillas pero no criticará nuestro modo de vida...
No estamos obligados a elegir entre lo clásico y lo vanguardista, lo de siempre y las últimas tendencias. Hay que atender a lo uno y lo otro, si no queremos que nuestra educación quede coja. El joven olvida lo primero, el más viejo prescinde de lo segundo. El joven por ignorancia y por querer afirmarse siendo diferente, el viejo por falta de energía o quizá también porque sabe qué es y dónde está lo bueno, lo que nunca falla... Sólo desde el respeto y el amor a los clásicos, en la literatura, el cine, la música, el arte, puede uno llegar muy lejos. Pero para entender esto hay que madurar, y nuestra sociedad quiere ser eternamente joven, en el peor sentido de la palabra, repito. Nos vamos a los extremos, pero la virtud está en medio de los dos extremos defectuosos, Aristóteles lo dejo escrito para siempre, ni puto caso. No hay que comer ni demasiado mucho, ni demasiado poco, ni temerario, ni cobarde, etc. Ni la rigidez clásica que con sus reglas y cánones oprimía la libertad artística, ni la libertad sin rumbo en la que andamos inmersos.
En sentido amplio todo lo clásico es futurista, puesto que, por méritos propios, está llamado a perdurar en el tiempo, en el futuro, “Una obra inmortal, eterna”, exclamamos. La obra que se sale, se sale del tiempo cronológico, histórico, y accede a otra dimensión, atemporal, una especie de eternidad, de presente absoluto, dicen los filósofos, por eso ya no envejecerá jamás, ya no caducará nunca, y permanecerá como el primer día, como que no ha pasado el tiempo por ella, porque ya no está en él. Es el tiempo sagrado, de los Dioses. Y así decimos, porque todo aflora en el lenguaje, “Es divino”, “Una diva del celuloide”, “Canta como los ángeles”, “Un regalo del cielo”, “Música celestial”, etc. El artista es un místico de la belleza. Pero de cara al exterior casi todos pasamos de la religión, queda mal, y sin embargo seguimos en ella, en su ámbito, en sus términos, conceptos... experiencias . Leo que las canciones de Nick Cave son regalos para Dios. Reivindicar también el sentido religioso, sagrado, sería ahora desfasado o superalternativo ¿Cómo lo ves?
Es tal la cantidad de libros, pelis, discos etc. que se publican, todo sucede tan deprisa que no damos tiempo a que se separé el grano de la paja, a que las cosas caigan por su propio peso... Corremos el riesgo de eliminar, de desechar lo que debería permanecer.
En sentido estricto, es retro-futurista el diseño de interiores de los 70, La Naranja Mecánica, el pub Moloko Veloce... Todo. La segunda planta, la planta tranqui del Le Clube (en los 80 la movida hablaba castellano, hace poco era underground el inglés, ahora es chic el francés, el cambio por el cambio, el latín estuvo de moda más de un milenio...) antiguo arrebato-muelle 4, también es retro-futurista, recrea el ambiente de las habitaciones del final de 2001:Una Odisea en el Espacio: palacio real (barroco) y desnudez minimal y espacial. Enhorabuena. Síntesis de contrarios, coincidencia de opuestos. Lo minimal es clásico-futurista, sencillez, sobriedad, desnudez, austeridad, elegancia... el diseño ideal para un convento, seguro que Santa Teresa estaría encantada. También se ha calificado de retro futurista el rock de nuestros Boggie Punkers. Ese es el camino.
¿Predicando en el desierto?
Jabo Usher
Abril´05
javifilo@hotmail.com
Referencias, recomendaciones, sugerencias.
- Poner en el buscador: Vida sencilla y consumo ético, simple living, seeds of simplicity, donwshifting, tv turn off, semana internacional sin tele... - Platón, Apología de Sócrates, El Banquete, La República. - Aristóteles, Ética a Nicómaco. - Marx, El Manifiesto del Partido Comunista. - J.L. Aranguren, Ética. - Teoría Crítica de la Sociedad, la Escuela de Francfort: Horkheimer, Adorno, Marcuse... - La teoría de Kierkegaard de los tres estadios de la vida: estético, ético y religioso. - Ovidio, Metamorfosis. Lo estético y lo clásico alcanzan aquí cotas difícilmente igualables. La “biblia” de la mitología grecolatina. - Obra de consulta general: J. Ferrater Mora, Diccionario de Filosofía enciclopédico, 4 vol. Fundamental, imprescindible. Si te sobran unos 200e no hay mejor compra.
javifilo@hotmail.com
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