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Lo de siempre no es fashion, ¿O sí?

Lo de siempre no es fashion, ¿O sí?
Lo clásico ¿retro o vanguardia?

Nuestra sociedad es tremendamente inmadura, caprichosa, tonta, estúpida, infantil, en el peor sentido de la palabra. Veanse, por ejemplo, algunos programas de tv en el que algunos famosillos meten la mano en una vitrina llena de insectos, o unos jugadores de béisbol compiten a ver quién rompe más sandías con el casco, o unos 4x4 de ruedas gigantescas aplastan unos carros, etc. “Cómo mola, tío¡”

¿ Acaso era esto lo que quería decirnos Santiago Auserón en La Bola de Cristal cuando cantaba “Siempre seré un niño, si me tratas con cariño”? Pero el sistema capitalista, la economía de mercado tiene una asombrosa facilidad para poner a su servicio todo aquello que iba en su contra, o simplemente por otro lado: se queda con la imagen, de lo infantil, lo juvenil, lo hippie, el punk, etc. lo vacía de contenido y a los grandes almacenes, “moda punky en galerias” ya lo dijo Evaristo. Y todas las chicas con cinturón de pinchos. Ya no significa nada. Nunca han escuchado a los Pistols o a Eskorbuto. Nos lo han robado todo, lo poco que teníamos, la imagen, nuestro estilo, y la música también, Lou Reed, Iggy Pop, David Bowie, etc. ya no son la banda sonora de nuestras vidas, sino de anuncios comerciales, de coches, de bancos...

Con el término de “creativos” ya no nos referimos a grandes pintores o escultores, sino a quienes ponen su inteligencia al servicio de la publicidad, para persuadirnos de que compremos lo que no necesitamos, puesto que si lo necesitas lo buscas sin necesidad de publicad, y no van a gastarse las empresas el dinero en publicidad inútil... Así que nos levantamos por la mañana para conseguir dinero para comprar más comida de la necesaria, y luego cuando estamos obesos, nos volvemos a levantar por la mañana para conseguir dinero y pagar al médico o a la corporación estética de turno y perder los quilos demás y recuperar la salud. Nos autodenominamos países desarrollados, supongo que nos referimos a nuestra estupidez...

Queremos ser eternos adolescentes, de nuevo en el peor sentido del término, rebeldes sin causa, llevar la contraria porque sí, por sistema, el cambio por el cambio, gratuitamente, y a una velocidad vertiginosa. Da igual de lo que se trate: coches, móviles, ordenadores, calzado, etc. Todo. Quiero unos zapatos como estos, pero ya no se hacen, son de la temporada pasada. Y un móvil como este, tiene año y medio. Lo sentimos, ahora todos son polícromos y polifónicos. ¿Cada cuánto sale una nueva versión de un mismo modelo de automóvil, por ejemplo del Ibiza? Hagan recuento.

Nos topamos con cuestiones perennes en el arte y el diseño. ¿Son siempre mejores los últimos modelos, diseños, versiones? ¿Es posible establecer algún criterio estético, a parte de la funcionalidad, aerodinámica, ergonomia, etc.? ¿Son incomparables, inconmensurables, simplemente distintos, diferentes? ¿Es cuestión de gustos y punto? ¿Caemos en eso de cualquier diseño pasado fue mejor? ¿No es cierto a veces? ¿Cuántas veces? Pongamos algún ejemplo concreto: las ultimas versiones del SEAT Córdoba, Ibiza, Toledo, del Meganne, del Golf... los Mercedes de hace unos 15 años y los de ahora, etc.

La tecnología aplicada a la economía lo posibilita. La capacidad de nuestro sistema productivo es enorme ¿Desmesurada? ¿Descontrolada? ¿Imparable? La economía no está al servicio del ser humano, sino al revés. Somos simples engranajes, engullidos por la maquinaria, ello quedó perfectamente plasmado por Chaplin en Tiempos Modernos. Hubo un tiempo en el que el ser humano estaba sometido a la naturaleza, dependía de ella: hay sequía, hay una plaga, habrá escasez... Gracias a la ciencia hicimos presas y pesticidas, pero ahora estamos a merced de la economía mundial: baja la bolsa de Nueva Cork , habrá paro, pero no se entiende, las tiendas están llenas de productos.

¿Responde la casi infinita variedad de productos a un intento de satisfacer los gustos y caprichos de todos y cada uno de los consumidores? No, no sólo, o no principalmente... ¿Más bien al intento de vender a toda costa, de obligarnos a comprar si no queremos quedarnos anticuados, obsoletos, fuera de onda? “Eso ya no se lleva, es que no tienes pelas para uno nuevo”. Y ya somos fashion victims.

¡Y qué decir del impacto ecológico¡ Agotamiento de los recursos naturales, contaminación, toneladas de residuos y basuras, desaparición de habitats y especies... Y comentan las Nancys Rubias que los cantautores que denuncian el capitalismo consumista son unos muermos. Quizá lo sean, pero tienen más razón que un Santo. No queremos oír las verdades. Las verdades duelen. La protesta mata el contento, decía Unamuno a través de su alter ego San Manuel, bueno, mártir. Por eso condenaron a Sócrates, y a Jesús. ¿Hay que elegir necesariamente entre ética y estética? ¿Entre ser profundo y frívolo o superficial? ¿se puede ser esteta y no ser superficial? ¿Se puede ser profundo y bello?

La generalización del cambio por el cambio, la variedad por la variedad misma, la novedad por la novedad, no porque sea mejor, conlleva su propia aniquilación. Cuando la novedad, el cambio, se convierte en rutina, en el pan de cada día, deja de ser novedosa. ¿Cuántas colecciones de moda primavera-verano, otoño-invierno se presentan al año?

Ocurre lo mismo en cualquier campo, por ejemplo la educación. En menos de 35 años la LODE, la LOGSE, la LOCE, la derogación de la misma... Un solo alumno de una sola modalidad de cuarto de la ESO cursa más asignaturas que todos los medievales juntos: Trivium, gramática, dialéctica, retórica, y cuadrivium, aritmética, geometría, matemática y música. Y la pedagogía se reducía a lectio y quaestio, lectura y comentario. ¿Para qué más? Hoy en día, con una pedagogía hiperdesarrollada, los bachilleres no dominan la lectura ni la escritura... Todo se ve mejor con perspectiva histórica. Cuanto más se conoce la historia más cierto se vuelve aquello de “Nihil novum sub sole”, nada nuevo bajo el sol, esto ya lo decían los griegos, aquello los romanos, etc.

La receta para nuestros males está en los clásicos, pero no queremos, o no podemos, o no nos dejan verlo, y si lo vemos, somos muy pocos, unos raros, y el sistema sigue su curso sin problemas. ¿Unos raros o la única propuesta realmente alternativa y por lo tanto de vanguardia? En la historia occidental se suceden períodos de luces y sombras: la Atenas clásica y la época helenística, Roma y la Edad Media, el Renacimiento y el Barroco, la Ilustración y la postmodernidad en que estamos. Toca un nuevo renacimiento de lo clásico.

En el pensamiento tradicional, lo simple, lo sencillo es lo bueno, superior a lo compuesto y complejo/complicado, ya lo argumentaron los filósofos grecolatinos... Lo simple no se puede descomponer, no entra en descomposición, en decadencia, no se corrompe, y por eso perdura, queda. Antes todo se hacía para durar, desde los puentes a los cuadros o los muebles, ahora todo es de usar y tirar, incluidas las relaciones humanas. Entia non sunt multiplicanda sine necesitate, no multiplicar las cosas sin necesidad. Exactamente lo contrario de lo que hacemos.

El sabio era, es, el que reflexiona sobre estas ideas, lo bueno, lo justo, lo bello (metafísica), luego ordena su vida de acuerdo a ellas (ética, austeridad) y como consecuencia es feliz. Hoy en día casi nadie reflexiona, salvo sobre los líos de los famosillos, o la liga de las estrellas, bueno, eso ni siquiera es reflexionar, como consecuencia nuestras vidas son un desastre, frustración, depresión, ansiedad, y al psicólogo, que nos recetará pastillas pero no criticará nuestro modo de vida...

No estamos obligados a elegir entre lo clásico y lo vanguardista, lo de siempre y las últimas tendencias. Hay que atender a lo uno y lo otro, si no queremos que nuestra educación quede coja. El joven olvida lo primero, el más viejo prescinde de lo segundo. El joven por ignorancia y por querer afirmarse siendo diferente, el viejo por falta de energía o quizá también porque sabe qué es y dónde está lo bueno, lo que nunca falla... Sólo desde el respeto y el amor a los clásicos, en la literatura, el cine, la música, el arte, puede uno llegar muy lejos. Pero para entender esto hay que madurar, y nuestra sociedad quiere ser eternamente joven, en el peor sentido de la palabra, repito. Nos vamos a los extremos, pero la virtud está en medio de los dos extremos defectuosos, Aristóteles lo dejo escrito para siempre, ni puto caso. No hay que comer ni demasiado mucho, ni demasiado poco, ni temerario, ni cobarde, etc. Ni la rigidez clásica que con sus reglas y cánones oprimía la libertad artística, ni la libertad sin rumbo en la que andamos inmersos.

En sentido amplio todo lo clásico es futurista, puesto que, por méritos propios, está llamado a perdurar en el tiempo, en el futuro, “Una obra inmortal, eterna”, exclamamos. La obra que se sale, se sale del tiempo cronológico, histórico, y accede a otra dimensión, atemporal, una especie de eternidad, de presente absoluto, dicen los filósofos, por eso ya no envejecerá jamás, ya no caducará nunca, y permanecerá como el primer día, como que no ha pasado el tiempo por ella, porque ya no está en él. Es el tiempo sagrado, de los Dioses. Y así decimos, porque todo aflora en el lenguaje, “Es divino”, “Una diva del celuloide”, “Canta como los ángeles”, “Un regalo del cielo”, “Música celestial”, etc. El artista es un místico de la belleza. Pero de cara al exterior casi todos pasamos de la religión, queda mal, y sin embargo seguimos en ella, en su ámbito, en sus términos, conceptos... experiencias . Leo que las canciones de Nick Cave son regalos para Dios. Reivindicar también el sentido religioso, sagrado, sería ahora desfasado o superalternativo ¿Cómo lo ves?

Es tal la cantidad de libros, pelis, discos etc. que se publican, todo sucede tan deprisa que no damos tiempo a que se separé el grano de la paja, a que las cosas caigan por su propio peso... Corremos el riesgo de eliminar, de desechar lo que debería permanecer.

En sentido estricto, es retro-futurista el diseño de interiores de los 70, La Naranja Mecánica, el pub Moloko Veloce... Todo. La segunda planta, la planta tranqui del Le Clube (en los 80 la movida hablaba castellano, hace poco era underground el inglés, ahora es chic el francés, el cambio por el cambio, el latín estuvo de moda más de un milenio...) antiguo arrebato-muelle 4, también es retro-futurista, recrea el ambiente de las habitaciones del final de 2001:Una Odisea en el Espacio: palacio real (barroco) y desnudez minimal y espacial. Enhorabuena. Síntesis de contrarios, coincidencia de opuestos. Lo minimal es clásico-futurista, sencillez, sobriedad, desnudez, austeridad, elegancia... el diseño ideal para un convento, seguro que Santa Teresa estaría encantada. También se ha calificado de retro futurista el rock de nuestros Boggie Punkers. Ese es el camino.

¿Predicando en el desierto?

Jabo Usher

Abril´05

javifilo@hotmail.com

Referencias, recomendaciones, sugerencias.

- Poner en el buscador: Vida sencilla y consumo ético, simple living, seeds of simplicity, donwshifting, tv turn off, semana internacional sin tele...
- Platón, Apología de Sócrates, El Banquete, La República.
- Aristóteles, Ética a Nicómaco.
- Marx, El Manifiesto del Partido Comunista.
- J.L. Aranguren, Ética.
- Teoría Crítica de la Sociedad, la Escuela de Francfort: Horkheimer, Adorno, Marcuse...
- La teoría de Kierkegaard de los tres estadios de la vida: estético, ético y religioso.
- Ovidio, Metamorfosis. Lo estético y lo clásico alcanzan aquí cotas difícilmente igualables. La “biblia” de la mitología grecolatina.
- Obra de consulta general: J. Ferrater Mora, Diccionario de Filosofía enciclopédico, 4 vol. Fundamental, imprescindible. Si te sobran unos 200e no hay mejor compra.

javifilo@hotmail.com
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2 comentarios

andeka -

La verdad es que no te falta razón en todo este popurrí de lugares comunes de la contracultura ilustrada y retro tan de moda por estos lares. Lo que sí echo más en falta es un poco de lentitud porque tu discurso está falto de genealogía y de crítica histórica, un poco al modo de Foucault o, mejor, de Sloterdijk. Tu estilo es tan acelerado como el modo de vida consumista que pareces criticar y, en fin, es todo un puzzle inconexo de citas y reflexiones de brik que mucho no mueven a la reflexión a quien quiera leerte con detenimiento. Finalmente, no entiendo porqué mezclas a los clásicos con el futurismo: Si Marinetti levantará la cabeza se compraría un todoterreno de esos gigantes y se dedicaría a aplastar coches por las calles al grito de \"muerte a la tradición\".
Mi recomendación bibliográfica para intentar aproximarse a este complejo sistema de dominación que es el mundo actual: G. Aganbem, su trilogía de Homo Sacer. Sin más, un amigo.

Anónimo -

Puede ser predicar en el desierto, pero seguro que hay unos cuantos que se identifican con el texto. Por mi parte cada vez me siento mejor haciendo cosas sencillas y comportándome (aunque no me resulta fácil) de forma natural,fuera de poses y de lo supuestamente correcto en cada ambiente
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